Cuando pienso en que el mundo necesita de determinada sustancia de pensamiento para seguir dividiendo al mundo -y en definitiva a todas las personas-, creo quela ideade ser una persona de bien en nuestros días está bastante distorsionada por la presión de la supervivencia, del olvido, del rechazo innato(?) a la colectivización y la cooperación, y de toda actividad realmente conciliadora entre seres humanos y seres humanos.
¿Qué será lo que quedará cuando enfrentemos el poder del total conocimiento y razón de vivir? Tal vez una vida con "calidad" y obras caritativas que seguirán afirmando y apoyando la desigualdad de oportunidades. Ése es nuestro destino. ¡Somos libres!